A la hora de elegir un toldo para el jardín o la terraza, hay varias consideraciones a tener en cuenta. Una, es la estética que el elemento le aportará al lugar. En este punto es importante tener en cuenta la decoración y el diseño del ambiente, para elegir un toldo que no desentone y combine perfectamente.
La principal tarea que realizan estas coberturas es la de tapar la zona o ventana de los rayos solares y de esta manera proteger plantas o simplemente crear un espacio sombrado en el jardín. Para esto, se utilizan diversos materiales de producción de toldos. Las telas más usadas en el mercado van desde lonas vinílicas (que son completamente impermeables) y lonas acrílicas (imperceptibles a la vista) hasta telas screem y telas microperforadas.
Existen varios tipos o modelos de toldos en el mercado, que se diferencian por su diseño, calidad y precio. Algunos de estos son:
- Los más populares son los toldos deslizantes, que no necesariamente van anclados a una ventana. Se enrollan sobre un eje y se deslizan a través de cables sobre la superficie a cubrir. La tela que se utiliza puede ser lona de acrílico o con microperforaciones, especialmente diseñada para la luz del sol. Este modelo es uno de los más económicos que existe.
- Por otro lado, el toldo Stor, se coloca en el techo, de forma perpendicular a la ventana y se extiende en diagonal hacia fuera desde la base de la ventana. Es un modelo muy estético, un poco más caro que el anterior, pero no resiste vientos fuertes, es recomendable cerrarlo.
- Los toldos romanos van muy bien con la decoración, poseen un diseño muy elegante. Son similares a los deslizables, sólo que se maneja con sogas. Lo importante con este modelo es tener cuidado luego de que llueva, porque el agua queda estancada en los pliegues.
- Existe otro tipo de modelo que es similar al Stor, pero sin las varillas que extienden al toldo.
- El toldo de punto recto también es uno de los más usados. Es muy resistente a vientos fuertes.




