A la hora de elegir las macetas para nuestras plantas, es recomendable tener especial consideración con el material elegido. Lo importante es escoger los tamaños adecuados de acuerdo a las especies.
Pero, lo que hay que tener en cuenta a la hora de la elección, es puramente gusto y estética. ¿Cuáles son las opciones de macetas?
Macetas de plástico:
Son las más populares, porque son baratas y resisten mucho, aparte se limpian muy fácilmente. Son muy buenas manteniendo la humedad de la tierra, pero hay que decir que realmente no son muy estéticas, no son de buen gusto.
Macetas de madera:
Son clásicas, rústicas y combinan muy bien con cualquier jardín. Lo que puede resultar contraproducente es que su material necesita de cuidados constantes, como barnices y aceites para evitar que la madera se pudra con la humedad de la tierra.
Macetas de terracota:
Son una opción muy bella y artística, ideal para jardines tipo europeos. Pero son muy poco resistentes, sobre todo al frío y suelen partirse. Tampoco son económicas, pero realmente valen el esfuerzo, cambian completamente el estilo de un jardín.
Macetas de barro:
Tienen un material muy poroso y tienden a resecarse. Al igual que las de terracota, no resisten las heladas.
Macetas de piedra:
No son muy populares, porque su estilo es demasiado rústico y generalmente son muy pesadas y para nada modernas.
Además de estos tipos, existen numerosas opciones más exclusivas, como macetas forradas con cerámicas artísticas, o pequeñas macetitas de aluminio en diferentes colores. En estos casos, lo que vale es el gusto de cada uno, el tipo de planta, la decoración general del espacio y por supuesto, el presupuesto con el que se cuente.




