Cuando se trata de muebles de jardín, lo más importante, más allá de los gustos personales, es el material con el que están construidos. Como estos muebles sufrirán factores climáticos casi directamente, es menester que sean resistentes.
Hay ciertos tipos de muebles que no pueden estar exclusivamente en el exterior. Los que están hechos de mimbre deben estar cubiertos cuando no se usan, o bien en el interior de la casa. Por otro lado, los muebles hechos de hierro no necesitan tantos cuidados, simplemente hay que revisar periódicamente su pintura y el óxido. El bambú es un material muy original para los muebles de jardín y está muy de moda. El aluminio también es un material resistente que se usa muy frecuentemente. Los muebles de plástico son la variedad que menos cuidados requiere, aparte de ser muy económicos.
La madera de Teca es también muy utilizada en muebles de jardín. Es resistente al frío y a la humedad aparte de ser estéticamente muy elegante.
En cuántos a los almohadones de los sillones o reposeras, se aconseja que estén hechos de algún tipo de tela resistente al exterior. Las más usadas son telas impermeables, de esta manera no se arruinan con la humedad. Siempre se debe combinar calidad, con confort y estética. Los rayos solares son otro inconveniente. El color de los tapizados se ve muy frecuentemente afectado por éstos. Es aconsejable usar colores claros, que resistan al sol.
La principal idea de tener muebles en el jardín, es crean un espacio de descanso. Es por eso que estos ambientes deben ser cómodos, aptos para la rutina. Es recomendable que el área de la mesa para comer no esté directamente situada sobre el pasto, más que nada en verano, cuando hay muchos insectos. Se puede colocar sobre un piso de piedra o madera (tipo decs). En cuanto a las reposeras, si se tiene piscina, se pueden colocar junto a ellas. Es importante que el material de éstas sea cómodo, para poder recostarse.
La mayoría de los muebles de exterior deben ser sacudidos un par de veces por semana. A veces, cuando los de madera ya están muy perjudicados, es recomendable lijarlos y darles una fina capa de barniz. Los muebles de mimbre deben ser sacudidos constantemente, ya que acumulan mucho polvo entre sus fibras. Los muebles de bambú, se limpian simplemente con un cepillo.
Como se puede observar, los muebles de exterior deben estar diseñados para resistir los cambios climáticos, se cómodos y estéticos y muy fáciles de mantener.




