Con la llegada de la primavera, además de plantas que florecen y nuevos brotes, aparecen hierbas malas a lo largo de todo el jardín. Cuando comienza la renovación primaveral, también hay que tener en cuenta que se debe poner especial atención a los yuyos. Es mucho más fácil eliminar la maleza cuando recién empieza a crecer. A esto se le suma la necesidad de agregar algún tipo de abono especial y fertilizante para fortalecer las plantas, ya que en esta época es cuando más crecen.
Es también en la primavera que las plagas de jardín se extienden por todos lados, aprovechando los nuevos brotes. Para combatir esto, es importante informarse sobre cada plaga específica y las formas en las que se pueden combatir. Las hormigas, los caracoles y las babosas, por ejemplo, son tres de las plagas que más se aprovechan de esta época. Tener cuidado con ellas.
En cuanto al césped, es muy probable que se haya visto afectado por el clima invernal. Si ese es el caso, es importante renovarlo. Hay que recordar que en la primavera crecerá más rápido, por ende es una buena época para sembrarlo. Después de fertilizar, se pasa al cultivo de las semillas y se riega constantemente. No tardarán en aparecer los primeros brotes.
Las plantas con flores son ideales para la primavera. La amapola, los azahares, el jazmín, las campanúlas, girasoles, son ideales para esta época. Crecerán muy bien si se las planta y cultiva de forma adecuada. En el caso de que estas plantas sean de interior, en la primavera es recomendable cambiar sus macetas, para poder renovar la tierra en la que viven.
Si en su jardín tiene una huerta, lo más recomendable es reparar los estragos hechos por el invierno y plantar especies como tomates, berenjenas, pepinos, rábanos, calabazas, papas, choclos, lechuga, zapallitos o melones, que crecen muy bien con el clima cálido. Las huertas requieren de sol constante y mucha agua.
Las plantas bulbosas, que tienen órganos especiales para alimentarse, son ideales para ser plantadas en primavera, ya que florecen en verano o a más tardar en otoño. La begonia, la azucena rosa, la dalia, el gladiolo, el nardo o la tritileia son las mejores opciones.




