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Es posible mejorar el suelo de un jardín que parece un caso perdido para que sea apto para que todas las especies crezcan fácilmente en él. La idea es llevar a cabo un par de tareas para poner la tierra a punto. El ph en el suelo: su acidez Todos los suelos tienen un ph propio, que establece cuál es su nivel de acidez o alcalinidad. Cuando abunda la cal, podemos decir que el suelo es alcalino. Pero, si no es el caso, entonces nos encontramos con una tierra ácida. Cuando el ph sobrepasa el 7,0, se dice que el suelo es alcalino. Si el número es menor, entonces es ácido. Casi todas las plantas crecen muy bien en un suelo con un ph intermedio, aunque algunas necesitan más cal o más acidez, pero la media se encuentra en estos números. ¿Cómo hacemos para modificar el ph del suelo de nuestro jardín? Para que el suelo sea más alcalino, basta con agregar suministros de cal hidratada o simplemente cal de suelo. Si, se quiere tener una tierra más ácida, la tarea ya es más complicada. Se debe enriquecer el suelo y agregarle azufre. Una vez hecho esto, el ph del suelo debe ser constantemente controlado. El fertilizante Todo jardín necesita fertilizantes para nutrir a todas las especies que viven en él y de esta manera estimular su crecimiento y prevenir debilidades que las hagan más vulnerables a las enfermedades. Nutrientes naturales para el suelo del jardín Existen algunos remedios caseros para fortalecer el suelo de un jardín y que esté más nutrido. Existen algas orgánicas, que se echan directamente sobre la tierra húmeda, compost de hongos, que es ideal para huertas, y compost de lombrices, que es uno de los remedios más populares. A la hora de usar fertilizantes, es importante echarlo antes de cultivar alguna especie. Una buena idea es utilizar las versiones líquidas, que son más fáciles de colocar. También existen en el mercado abonos de rápida acción, que dan resultados a corto plazo.
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