A la hora de comprar árboles para plantarlos en un patio a jardín deben tenerse en cuenta puntos importantes como: la especie debe verse sana, sin machucones en las hojas o ramas, y su tamaño debe estar bien distribuido, siempre hay que elegir los más lindos del grupo.
Cuando se visita un vivero, las especies de árboles se presentarán a raíz, en maceta, con cepellón o escayolado. La elección de una u otra dependerá de la forma en la que se cultivará la planta y el espacio con el que se cuenta.
El árbol a raíz fue arrancado directamente de la tierra en donde creció, con las raíces al desnudo. Esto se puede hacer sólo en temporadas invernales. Esta forma de compra es una de las más económicas del mercado y si las instrucciones se siguen al pie de la letra, la mayoría de los árboles crecen bien. La idea es elegir árboles cuyas raíces se vean sanas.
Los árboles que se venden con cepellón han sido arrancados del suelo con un pedazo de tierra cubriendo sus raíces, no están al desnudo. Esta tierra se cubre con arpillera y se ponen los ejemplares a la venta. Esta es una de las versiones más recomendadas para la venta, porque las raíces del árbol están totalmente protegidas con tierra natural de su cultivo.
Por otro lado, también son comunes los árboles en macetas, generalmente hechas de plástico duro. La tierra que rodea las raíces está intacta y firme. Esta versión es la más eficaz a la hora de plantar, porque las raíces no han visto la luz del sol ni han salido de su pedazo de suelo. Casi todos los árboles que se compran en maceta (o a veces en bolsas) crecen perfectamente.
Es importante estar al tanto del momento en el que el árbol se traspasó a la maceta. Muchas veces, el árbol necesita tiempo para adaptar sus raíces al contenedor, por ende pasarlo de nuevo a otra tierra nueva puede ser muy traumático y hay que esperar un par de días para hacerlo. También hay que corroborar que la maceta no sea demasiado pequeña para la especie, porque de esta manera las raíces se enredan entre sí.
Por último, los árboles con escayolado se sacan de la tierra y ese pedazo se cubre con tela metálica y luego escayola, que se seca y deja la superficie dura. Esto se usa generalmente en árboles que son muy grandes o difíciles de trasplantar.
Esta versión es la más cara de mercado porque es la que más protege las raíces del árbol. Aparte, estas especies generalmente son grandes (como nogales, por ejemplo).




